Las cakecosas se multiplican. Siguiendo con el soundtrack de Kevin Johansen,
"las puertas se me abren de par en par,
la vida me sonríe sin cesar"

(K.J "Desde que te perdí").
Tal cual.
Aunque no siempre ha sido así. Los 2 períodos más críticos de mi vida tienen que ver con la incertidumbre absoluta, esto es segundo medio, en el que luego de peleas irreconciliables con mis mejores amigas (de esas dramáticas adolescentes) me encontré en un momento entre que me cambiaba de colegio o de curso (opté, menos mal, por el cambio de curso). Finalmente, con las 2 chicas que me peleé en ese momento, siguen siendo de mis mejores amigas. El segundo momento fue el primer trimestre de este año. Luego de 6 meses de ocio y una incrementante baja de productividad, me tocaba enchufarme a lo que sería mi último año de U; en la absoluta nubosidad de lo que vendría después. Luego de Buenos Aires, los aires buenos chocaron conmigo dramáticamente para cambiarme para siempre. Ahora tengo objetivos mucho más claros y felices, amo lo que estudio, y mejor aún, amo mi escuela y mi entorno.
Cuando andas con buena disposición por la vida, de frente a que te pasen cosas buenas y receptiva ante los extraños, todo es distinto. Mejor aún si sales con una cámara.
Mi hermano se había llevado la digital a fotografiar a los famososaristogatos marinos (colonia de gatos que viven a la llegada de reñaca) así que cuando fui a stgo saqué la cada vez menos bien ponderada cámara análoga, de las más ordinarias. La experiencia de tener una digital con un memory de 16 kb al principio, me ha hecho encontrarme con muchos objetivos claves, sin desperdiciar las tomas. Ahora que tengo uno de 256kb me embalo más, pero no es el punto.
En mi visita flash a stgo (del 15 al 16) me pasaron mil cosas. Me compré un gatito de madera muy mono, fui a tomar té donde mi sis, fui a la expo de Leonardo da vinci!!!, me junté con Lupi! y nos entregamos nuestros regalos respectivos (al fin mis piedras de machu pichu! gracias Lupi!), me tocó ir al banco (donde recibí un oro de parte de mi hna.... (¡gracias!) y caminar por la calle Miraflores hacia el metro encontrándome con edificios como la sede del partido Radical (hermoso). Cuando llegué al final caché que estaba ese señor leyendo el diario justo ahí. ¡Imperdible! (en el fondo, la estatua de Botero).
Así que entré al MAC (Museo de Arte contemporáneo) donde lo que más me gustó es una instalación de Mario Corvalán ("hábitat" del 2002). Esta tiene una supercicie 3 x 3 mts, 3 paredes con vidrios, luces (por lo que uno puede verse reflejado). Además se compone de: un sillón, una mesita, revistas, una planta y una pecera. Dentro de ella hay 11 sapos nadando. Estos sapos tienen garras en las patas delanteras y se quedan haaarto raaato pegados en una posición. En el medio de la pecera (dentro!) hay una pantalla donde se muestra un video de quien esté dentro de la instalación. Lo que no dice en ninguna parte es de que raza son esos sapos y como los mantienen. Así que pregunté. Resulta que la instalación está desde marzo (O.o!) y los alimentan con alimento de tortugas. Pero además, estos sapos ¡se comen entre ellos!. Cuando la instalaron había 17! (6 sapos fueron caníbalmente aniquilados).
Gratamente sorprendida (hay varias cosas que valen la pena, entre ellas el cuadro de Matta que sale en esa cakecosa) salí dispuesta a tomar el metro. En eso, me gritan desde arriba de un andamio de un edificio. Hola!
Así que les pedí si les podía sacar una foto.
¡¡Y posaron!!

Cakecosas. Cakecosas felices.

A la vuelta, con el oro en el bolsillo, invertí en un set de acrílicos y óleos, a ver si hago algo con mi nuevo super papel para eso. Yei!
¡A trabajar!